IDEARIO Y FILOSOFÍA
¿Cómo estás?
La primera preocupación de CÓRDOBA ACOGE es la persona del inmigrante en su dimensión plena, queremos interesarnos por sus raíces, por su familia, ser compañeros de travesía, acompañarlo desde el respeto de su idiosincrasia y dar repuesta a sus interrogantes; queremos ser amigos del inmigrante, romper las barreras para que el extranjero no sea un extraño entre nosotros. "Un nuevo sitio disponed para un amigo más..." Queremos que el inmigrante se realice como persona, como ser humano, que sea un hombre/mujer feliz en esta sociedad; curar las heridas de su soledad, de su desarraigo, de su anonimato. No trabajamos con expedientes, sino con Patricia, Ahmed, Youssef, Jamal, Faruk, Ruth... Propugnamos una acción transformadora de rostro humano, inspirada no solamente en la eficacia de los resultados, sino en la cercanía personal y vital con el inmigrante.
¿Qué necesitas?
La segunda preocupación es como podemos ayudarle. Muchas veces el inmigrante llega hasta nosotros con sólo una pequeña bolsa en la que apenas hay una muda, unos pantalones y una camiseta ¡nada más! Hay quienes vienen a una familia concreta que los están esperando, pero otros llegan solos y sin referentes, con hambre física, sin ningún bien material, sin techo para dormir, enfermos, sin conocer la lengua, sin documentación ... CÓRDOBA ACOGE, trata de darles una respuesta en todo ello, no sólo asistencial; además de ofrecerles comida, techo y vestido, le damos una respuesta promocional, integral, procurando que el inmigrante no sea dependiente de entidades ni instituciones, sino enseñándole el idioma, tramitando sus papeles, buscándole un trabajo, incorporándolo al movimiento asociativo, para que éste pueda desarrollar su proyecto por sí mismo, sea un ciudadano más.
Ante el FENÓMENO MIGRATORIO, la ONG CÓRDOBA ACOGE se posiciona legitimando el derecho natural y básico de todo ser humano a buscar su prosperidad en cualquier lugar del mundo, máxime cuando es empujado de su tierra por la miseria, el subdesarrollo, la explotación o la violencia.
No defendemos la inmigración por razones coyunturales, ya sean económicas o políticas; como sociedad no queremos a los inmigrantes para que ocupen los trabajos más duros que aquí nadie quiere, ni para que coticen a la seguridad social pagando las pensiones y prestaciones de otros, ni para que aumenten la natalidad de un país envejecido como el nuestro. Queremos a los inmigrantes por sí mismos, como personas, por que tenemos que respetar su voluntad de buscar su dignidad lejos de sus orígenes, porque estamos obligados a ofrecerles la oportunidad que necesitan y porque su presencia entre nosotros es enriquecedora y positiva. Reconocemos el derecho humano de toda persona a abandonar cualquier país, incluso el propio, y a circular libremente por el mundo, conscientes de que las migraciones internacionales son fuente de enriquecimiento mutuo para las personas y los pueblos. Caminamos irreversiblemente hacia una sociedad global, multi cultural y multi étnica donde los nacionalismos excluyentes y xenófobos están trasnochados, donde se impone la consideración del ser humano como la premisa máxima.