YO ya tiene en España a su peque, pero su periplo para mantener su documentación en regla no ha hecho más que empezar. Inicialmente consiguió una residencia legal por un año, que posteriormente le renovaron  dos años más.  Ahora tiene que volver a renovarla por otros dos años. Para renovar su documentación, igual que la vez anterior, le piden que acredite que ha estado trabajando un mínimo de tres meses por año de vigencia de su autorización, siempre y cuando el resto del tiempo haya estado en constante búsqueda de empleo. Además tiene que estar trabajando en el momento de la renovación.

YO no cumple ninguno de los dos requisitos. De los dos años de vigencia de la autorización ha trabajado un año entero, pero se quedó en desempleo, y durante el segundo año, aunque ha trabajado algo, ningún empleador quiso darle de alta en seguridad social. Tampoco tiene contrato ahora.

YO se queda sin documentación después de tres años de residencia legal en España. Lo peor es que su peque también.

Ambos tienen arraigo en España y ya les es impensable vivir en otro lugar. Pero nada de esto importa… Los requisitos para la renovación están incluidos en el art. 71 del Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por Ley Orgánica 2/2009.