Hay personas que dicen que la población inmigrante satura la Sanidad Pública y abusa de los servicios de atención primaria y de las urgencias. También hay quien piensa que vienen a España porque la sanidad es gratuita y que se aprovechan del sistema. Algunos datos desmienten estas afirmaciones (Stop Rumores, 2013).

Las personas inmigrantes consultan un 7% menos al médico de cabecera que las españolas. El 57,7% de la población española ha acudido al menos una vez en el último año a los centros sanitarios de atención primaria. En cambio, sólo un 12,7% de la población inmigrante ha hecho uso de este tipo de atención en este mismo periodo. El 52,3% de la población española padece enfermedades crónicas, un porcentaje que casi duplica la incidencia de estos problemas entre los inmigrantes, que se sitúa en un 27,56%.

En términos globales, la estimación de gasto público en Sanidad empleado en el colectivo inmigrante es de un 6,5% del total.

Los expertos aclaran que aunque una mala calidad de vida condiciona por igual a la persona inmigrante que a la española, en el primer caso se suelen sumar otros problemas, como una situación irregular de residencia, condiciones laborales de alto riesgo, el hecho de vivir, en algunos casos, en zonas de riesgo social elevado, la dificultad de acceso a los servicios sanitarios por falta de información o problemas de comunicación relacionados con el idioma (Especial Congreso Semfyc, 2008).

No hay que olvidar que el Estatuto de Autonomía Andaluz prohíbe la discriminación en el acceso a la Sanidad.

Fuentes:

Especial Congreso Semfyc (2008). “Los inmigrantes presentan la mitad de enfermedades crónicas que los españoles”. http://www.semfyc.es/es/grupos_trabajo/inmigraci%F3n+y+salud/noticias_grupo/detalle/Especial+Congreso+Semfyc%3A+los+inmigrantes+presentan+la+mitad+de+enfermedades+cr%F3nicas+que+los+espa%F1oles/

Stop Rumores (2013). “Rumores”. www.stoprumores.com