SÁCALE PARTIDO A LA DIVERSIDAD EN TU TRABAJO

 

En 2001 la UNESCO aprobaba su Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, que dio paso a la proclamación por parte de la Asamblea General de la ONU del 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. No en vano las palabras “diálogo” y “desarrollo” aparecen junto al término “diversidad cultural”, pues esta se postula desde hace tiempo como una de las claves fundamentales para entender y afrontar los retos y oportunidades que plantea el mundo en el que vivimos. Dichos retos y oportunidades operan en todos los niveles de nuestra sociedad, entre los que destaca, por su significación y por constituir el motor que lo mueve casi todo, el ámbito económico, empresarial y laboral. En este sentido podemos determinar que una empresa exitosa y viable es aquella capaz de adaptarse a las circunstancias y características de la sociedad en la que se ubica. Nos referimos, por tanto, a una empresa inclusiva, en la que la gestión de la diversidad cultural se presenta como una excelente oportunidad para el “diálogo” que propicie el reto del “desarrollo”.

La gestión de la diversidad cultural en la empresa, a la que debemos sumar la diversidad en su más amplio espectro (género, edad, discapacidad, orientación sexual, niveles formativos, etc.), ha de nacer de un compromiso institucional por parte de propietarios y directivos, y extenderse a todos sus niveles  y procesos. De manera que cualquiera de nosotros, independientemente del lugar que ocupemos en él, podemos contribuir a hacer de nuestro espacio de trabajo un ámbito más inclusivo. Un espacio adaptado a la sociedad culturalmente diversa en la que vivimos. Un espacio para el diálogo y el desarrollo. ¿Cómo podemos contribuir a generar un clima inclusivo que nos sirva para aprovechar la oportunidad, personal y colectiva, que plantea la diversidad cultural en nuestro contexto laboral? Se nos ocurren algunas claves que nos ayudarán a afrontar este interesante reto:

– Rompe esquemas y derriba barreras que te impidan aprovechar el talento de los demás y el tuyo propio. Descubre a las personas más allá de estereotipos y etiquetas.

– Aprovecha el valor de la diferencia. Cuantas más visiones y puntos de vista diferentes existan  para abordar los desafíos planteados, mayores serán las posibilidades de éxito. La gestión de la diferencia es una llave para la innovación.

– Aprende a trabajar en equipo. Los equipos bien alineados implican mayor fuerza laboral. La clave no está en competir sino en saber cooperar.

– Contribuye a crear un buen clima en tu lugar de trabajo. Un trabajador feliz y valorado saca lo mejor de sí mismo. Un equipo feliz es imparable.

– Cultiva tu inteligencia cultural. Adquiere las habilidades necesarias para poder funcionar, desarrollarte y obtener éxito en contextos laborales culturalmente diversos.

– Atrévete a proponer y aceptar nuevas visiones y estrategias. Solo los que se arriesgan avanzan. Abre tu mente y ábrela a los demás.

– Confía en el valor de las personas. El factor humano es la piedra angular de todo proyecto. Motiva y genera confianza entre tus compañeros. Estimula para crear valor.
Estas son solo algunas de las acciones, actitudes y aptitudes sobre las que deberíamos incidir a título personal para aprovechar los beneficios de la diversidad cultural (y diversidad en general) que existe en de nuestro lugar de trabajo.

La diversidad es una realidad, no una opción: sácale partido.

 

Desde RED ACOGE continuamos en 2015 con el Proyecto Sensibiliza (iniciado en 2008 y financiado por el Fondo Social Europeo y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social), con el que pretendemos dar a conocer y sensibilizar al tejido empesarial sobre las ventajas que puede proporcionarles la gestión de la diversidad en su ámbito profesional.